En nuestra quinta y siguiente parada por el festival de las aberraciones y otros engendros estéticos de mal gusto, tenemos ahora diseños potenciales de los “nuevos” uniformes, publicados en Chris Creamer’s Sports Logos Community, el mismo portal que “coló” los diseños de los nuevos logotipos -de los que todavía creo que son más falsos que billete de tres mil pesos-. A primera vista, bien se puede decir que están buenos para una clase de arte abstracto o estos nuevos estilos rupturistas de los que tanto se habla, pero no para una franquicia que ha estado nadando en las aguas floridanas durante 19 años.
Si no me creen, sólo miren abajo y preparen sus ojos para una larga y agonizante jornada de dolor e irritación:

Variante A
Si tuviera que definir este set en un término, permítanme ponerme francés para dicho propósito: rapouche. Por si no lo saben, esta palabra significa “espantoso”, lo que le queda como anillo al dedo a la combinación de colores, en la que hay un exceso demasiado evidente de naranja, y donde el amarillo de la visera está absolutamente de más. ¿Y qué es eso del undershirt de dos colores? Me recuerda al ya extinto Trululú, una paleta helada de naranja y chocolate que vendían en Chile cuando tenía cinco o seis años. La única diferencia es que el producto de Savory era agradable al paladar y no causaba tanta repulsión. La casaca negra en el conjunto de visitante es bastante pasable, pero si le quitan el amarillo mejora un poco en la evaluación final, aunque no lo suficiente como para catalogar a este diseño de un total, completo y absoluto desastre. Como muy bien describió mi colega bloguero James C. Etzbach en el sitio Marlin Maniac, estos diseños no son dignos de un club de las Ligas Mayores. Punto.
Vamos ahora con el segundo bloque de este post:

Variante B
Aunque a primera vista este segundo set no parece tan rapouche -debido a que respeta las convenciones estándar de colores primarios para localía y visita- sigue teniendo las mismas fallas del anterior: la camiseta de abrigo a dos tonos -algo que también se extiende a los calcetines- y el color fuera de lugar, que ahora es una especie de azul turquesa en tonos bien opacos. Además, la palabra “Miami” parece sacada de ese comercial de Skittles en que los dulces caen en una cascada de siete colores. Grotesco -el uniforme, claro, no el spot- y absolutamente innecesario. El sombrero azul queda como “chaleco de mono” al lado del negro, porque el logo -con todo lo feo e indeseable que es- se pierde demasiado. Y aunque ya lo dije antes, ¿podrían quitar el maldito amarillo, por favor?
Gracias. Ya me desahogué.
Estos diseños, que salen filtrados ocho días antes del nombramiento oficial de la nueva indumentaria por parte de la mesa directiva, simplemente no pasan la prueba de la blancura. Tal como con el tema de los logos, pienso que no son más que un distractor de baja categoría -y no me refiero con eso a lo estético-. Al final, el anuncio oficial siempre tendrá la última palabra. Sólo espero que no sean “más feos que esto”, como lo dijeron en Marlins Die-Hards.