Tras el desastre mayúsculo que significó caer en la serie ante los Nationals de Washington, los Marlins necesitaban un nuevo envión anímico en la apertura ante los Mets de Nueva York. Wade LeBlanc, quien cumplía 28 años el día de ayer, salió a comandar la nave multicolor contra Jonathon Niese.
Y el zurdo cumplió con creces su misión, limitando a los muchachos de Queens a una carrera limpia y seis imparables, sumando cuatro ponches y dos boletos en cuatro mangas de trabajo. Esta vez salió con un límite de 85 lanzamientos y fue retirado del campo tras cederle un cuadrangular a Daniel Murphy comenzando apenas la parte baja de la quinta. Chad Gaudin, Carlos Zambrano (W, 7-9), Mike Dunn, Heath Bell y Steve Cishek (7 SV) se combinaron para dejar en blanco a los locales durante las cinco mangas finales.
La ofensiva de los muchachos de Ozzie Guillén explotó en la cuarta, donde anotó todas las carreras necesarias para llevarse el gato al agua. Luego de que Justin Ruggiano y José Reyes abrieran con sendos sencillos, Carlos Lee repitió la dosis para inaugurar el marcador. Inmediatamente después, Giancarlo Stanton conectó un largo batazo de sacrificio al jardín central, dejando las cosas 2-0. Pero el golpe más doloroso lo daría la figura menos pensada -parafraseando al famoso show de Carlos Pinto que daban en TVN-: John Buck reventó una pelota a la esquina derecha y avanzó a tercera en el lanzamiento al plato, maniobra suficiente para colocar un 4-0 contundente a favor de Miami y cargarle a Niese su sexta derrota del 2012. Alcanzó a lanzar seis entradas, cediendo ocho imparables, con un boleto y cuatro strikeouts.
Cuento aparte fue la actuación de Reyes, quien recibió una lluvia de abucheos por parte de la maleducada parcialidad local cada vez que se paró en el plato a batear -aquí entre nos, todavía no puedo creer que sigan resentidos porque no pudieron ficharlo-. Pero igual se las arregló para extender su racha de partidos consecutivos con un hit a 25, empatando a Kevin Millar en el tercer puesto a nivel histórico y quedando a uno de Emilio Bonifacio. Como ya sabrán, el récord lo tiene Luis Castillo, con 35 juegos -marca lograda en 2002-.
