El Transbordador Espacial No Despegó

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Ni idea de qué son los parches del jersey, pero nos dieron suerte. Foto: Patric Schneider/AP (vía Yahoo! Sports).

Los Marlins completaron hoy la primera barrida de los Astros de Houston en el Minute Maid Park, demostrando que también pueden pegarle espolonazos a las naves espaciales de alto costo.

Las pelotas volaron toda la tarde para los peces: ocho imparables, incluyendo un triple y dos cuadrangulares que se tradujeron en cuatro carreras. Miami ya estaba 3-0 tras la parte alta de la primera y manejó el resto mirando por el retrovisor.

Jacob Turner tuvo que esperar a su salida número 44 de por vida para ganar dos juegos consecutivos por primera vez en su carrera. Salvo un cuadrangular concedido a José Altuve en el segundo lanzamiento que hizo, no permitió más daño en 5 2/3 entradas (6 H, 2 BB, 4 SO, 54 strikes en 96 lanzamientos).

Mike Redmond y compañía cerraron este viaje fuera del acuario ganando seis de siete encuentros. Ahora vuelven al Marlins Park para medirse, sin descanso alguno, a Washington y Cincinnati.

Baterías de Larga Duración

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Brad Hand le está dando bastante que pensar a Mike Redmond con sus últimas actuaciones. Foto: Patric Schneider/AP (vía Yahoo! Sports).

La nave miamense tuvo un buen inicio de serie en la ciudad de la exploración espacial, propinándole un lindo blanqueo a los Astros.

Brad Hand (W, 2-2) volvió a estar intratable, permitiendo sólo tres hits, dos pases libres y cuatro ponches en 7 1/3 entradas. Bryan Morris y Steve Cishek no tuvieron problemas para completar el resto de la ruta.

El único registro ofensivo vino en la séptima manga y por cuenta del peor bateador de la última década según todas las estadísticas habidas y por haber. Jeff Mathis conectó un doblete al jardín izquierdo en el primer lanzamiento ante Dallas Keuchel (L, 9-7), trayendo al plato a Jarrod Saltalamacchia y Adeiny Hechavarría.

Mucho ojo al siguiente dato: desde que volvió a la rotación, Hand tiene registro de 2-1 y un ERA de 2.42 en sus últimas cinco salidas. Por segundo partido consecutivo tiró al menos siete episodios. Indudables pasos de gigante para un pitcher que, hasta la temporada pasada, no tenía de dónde afirmarse para seguir en el béisbol profesional.

Siete Años Después

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El “windup” de Henderson Álvarez antes de su primer lanzamiento de la noche. Foto: Associated Press (vía Yahoo! Sports).

Si los Marlins lograron ganar tres de cuatro partidos en el Turner Field por primera vez desde el 2007 fue gracias a la labor combinada de Jarrod Saltalamacchia y Henderson “Nishimoto” Álvarez.

Nuestro backstop conectó tres de los ocho imparables de Miami, incluyendo el impulsor de la carrera ganadora ante Craig Kimbrel (L, 0-2) en la parte alta de la novena entrada. Salty se vio más relajado, intentando buscar el contacto en vez de concentrar todos sus esfuerzos en un vuelacercas. Incluso se exhibió algo en defensa, abortando un intento de robo de B.J. Upton. Un envión de ánimo doble para el ambidiestro, quien ya lleva 12 errores en el 2014, empatando la marca histórica de la franquicia para receptores.

El venezolano también hizo lo suyo, dándonos otra excepcional salida: seis hits permitidos, un boleto y cuatro strikeouts en ocho mangas sobre la lomita. 64 de sus 101 envíos fueron strikes.

La siguiente parada para la nave multicolor será Houston, un club en situación muy similar a la nuestra. Que pasen George Springer y compañía. No les tenemos miedo.

Y Van Tres…

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¿Dramático? Sí. ¿Exagerado? Totalmente. ¿Efectivo? Por supuesto. Foto: David Tulis/AP (vía Yahoo! Sports)

A pesar de que muchos lo queremos fuera del club desde hace tiempo, Jacob Turner (W, 3-6) sigue agarrándose como una rémora a los Marlins. En su retorno a la rotación tras ocho apariciones como relevista -en las que acumuló un ERA de 5.74-, tuvo un cometido decente ante los Atlanta Braves. En cinco entradas de trabajo, permitió sólo dos carreras y cuatro hits.

La ofensiva de los peces golpeó a Mike Minor (L, 3-6) como si fuera una piñata en fiesta de cumpleaños, sacándole 10 imparables y 6 rayitas en apenas tres mangas. Cinco jugadores diferentes impulsaron al menos una carrera. A destacar la labor del colombiano Donovan Solano, quien conectó cuatro hits por primera vez en su carrera. Los peces corrieron con la ventaja hasta la octava, donde el relevo estuvo a meros centímetros de arruinarlo todo por enésima vez.

En la novena y con un corredor a bordo, Jeff Mathis y Adeiny Hechavarría se combinaron para sacar un out del tamaño de los Everglades. Un lanzamiento perfecto que borró de las bases al pinch-runner Jordan Schaefer y dejó a los peces en excelente posición para cerrar el marcador definitivo de 6-5, nuestro tercer triunfo al hilo.

La Segunda Vale

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Miami le ha ganado 5 de 10 partidos a los Braves esta temporada. Foto: Kevin Liles/USA Today (vía FishStripes).

En lo que fue el enésimo compromiso a muerte súbita que hemos disputado el 2014 -a estas alturas ya perdí la cuenta exacta-, Garrett Jones sacó el conejo del sombrero de la forma menos pensada: conectándole el hit ganador al novato Shea Simmons (L, 1-2). Ese sencillo de dos carreras con las bases llenas en la parte alta de la décima entrada sentenciaría el 3-1 definitivo sobre Atlanta. Un episodio antes, Miami había cargado las almohadillas contra el cerrador Craig Kimbrel, pero no pudo sacar nada en limpio.

Tom Koehler se fue sin decisión luego de lanzar 6 2/3 mangas, permitiendo una carrera y ponchando a siete bateadores. Luchó bien contra un inspiradísimo Julio Teherán, quien ponchó a 11 peces y no permitió hombres en base hasta que Jarrod Saltalamacchia le conectó un vuelacercas en la quinta.

Steve Cishek salvó su 22º juego de la temporada. Bryan Morris mejoró su récord a 7-0 gracias a una novena sin incidentes.

Esta es la primera vez desde el 6 de julio que los peces consiguen ganar dos partidos consecutivos.

Colgando del Último Strike

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Arrancando la victoria de las garras de la derrota. Foto: Matt York/AP (vía ESPN).

La cosa se veía mal. Muy mal. Perdiendo 1-0 ante los Diamondbacks en el segundo juego de la serie que se disputa en el Chase Field, los Marlins no tenían cómo arañarle una carrera a las escurridizas serpientes. A Vidal Nuño, recién llegado desde los Yankees, apenas le pudieron conectar tres imparables en siete entradas.

En la novena y con Addison Reed (L, 1-5) en la lomita para cerrar la puerta, Ed Lucas abrió la jugada con un boleto. Luego de que Casey “Tits” McGehee bateara un line-drive al centro que fue atrapado, poniendo fin a su racha de 14 partidos al hilo con al menos un hit, Marcell Ozuna tomó su turno pacientemente. Y cuando estaba colgando del último strike, reventó la pelota más larga de toda su carrera profesional.

Un cañonazo de 440 pies a pleno centro que daba vuelta la tortilla de forma definitiva y dejaba en el más absoluto desconcierto a los locales.

Brad Hand lanzó relativamente bien pese a irse sin decisión, permitiendo ocho hits y una carrera sucia en 6 1/3 capítulos. Ponchó a dos bateadores y caminó a otro par. Steve Cishek consiguó su salvamento número 20 sin problema alguno, mientras que Mike Dunn se llevó su séptima (!) victoria de la temporada.

Habemus Nuevo Ace

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Ha nacido un nuevo ídolo y un jugadorazo. Foto: Jeff Curry/USA Today Sports (vía FishStripes).

A estas alturas, todos los elogios a Henderson “Nishimoto” Álvarez se quedan cortos. Hoy tuvo otra excelente salida, permitiendo sólo una carrera en siete mangas ante todo un equipazo como son los Cardinals y guiando a los peces a un triunfo por 9-1. También se lució con el madero, aportando tres imparables en cuatro intentos. Ha bajado su ERA a 2.27, el tercer mejor registro en la Liga Nacional. Y como si todo eso fuera poco, los Marlins han ganado sus 10 últimas aperturas, estableciendo un nuevo récord de la franquicia en el proceso.

En lenguaje simple, el venezolano se ha transformado en el nuevo ace del club, llenando de excelente forma el sitio dejado por José “Sawamura” Fernández. Además, su habilidad en ambos lados del marcador -cosa rarísima en un pitcher profesional- lo hace ser la cosa más parecida que tenemos a Shōhei Ohtani: un arma de doble filo que tiene escasos puntos débiles.

Si Henderson Álvarez no es seleccionado para el Juego de Estrellas de este año, cerremos la puerta por fuera, quememos todo y redefinamos de una buena vez el sistema de calificaciones. He dicho.