Colgando del Último Strike

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Arrancando la victoria de las garras de la derrota. Foto: Matt York/AP (vía ESPN).

La cosa se veía mal. Muy mal. Perdiendo 1-0 ante los Diamondbacks en el segundo juego de la serie que se disputa en el Chase Field, los Marlins no tenían cómo arañarle una carrera a las escurridizas serpientes. A Vidal Nuño, recién llegado desde los Yankees, apenas le pudieron conectar tres imparables en siete entradas.

En la novena y con Addison Reed (L, 1-5) en la lomita para cerrar la puerta, Ed Lucas abrió la jugada con un boleto. Luego de que Casey “Tits” McGehee bateara un line-drive al centro que fue atrapado, poniendo fin a su racha de 14 partidos al hilo con al menos un hit, Marcell Ozuna tomó su turno pacientemente. Y cuando estaba colgando del último strike, reventó la pelota más larga de toda su carrera profesional.

Un cañonazo de 440 pies a pleno centro que daba vuelta la tortilla de forma definitiva y dejaba en el más absoluto desconcierto a los locales.

Brad Hand lanzó relativamente bien pese a irse sin decisión, permitiendo ocho hits y una carrera sucia en 6 1/3 capítulos. Ponchó a dos bateadores y caminó a otro par. Steve Cishek consiguó su salvamento número 20 sin problema alguno, mientras que Mike Dunn se llevó su séptima (!) victoria de la temporada.

Habemus Nuevo Ace

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Ha nacido un nuevo ídolo y un jugadorazo. Foto: Jeff Curry/USA Today Sports (vía FishStripes).

A estas alturas, todos los elogios a Henderson “Nishimoto” Álvarez se quedan cortos. Hoy tuvo otra excelente salida, permitiendo sólo una carrera en siete mangas ante todo un equipazo como son los Cardinals y guiando a los peces a un triunfo por 9-1. También se lució con el madero, aportando tres imparables en cuatro intentos. Ha bajado su ERA a 2.27, el tercer mejor registro en la Liga Nacional. Y como si todo eso fuera poco, los Marlins han ganado sus 10 últimas aperturas, estableciendo un nuevo récord de la franquicia en el proceso.

En lenguaje simple, el venezolano se ha transformado en el nuevo ace del club, llenando de excelente forma el sitio dejado por José “Sawamura” Fernández. Además, su habilidad en ambos lados del marcador -cosa rarísima en un pitcher profesional- lo hace ser la cosa más parecida que tenemos a Shōhei Ohtani: un arma de doble filo que tiene escasos puntos débiles.

Si Henderson Álvarez no es seleccionado para el Juego de Estrellas de este año, cerremos la puerta por fuera, quememos todo y redefinamos de una buena vez el sistema de calificaciones. He dicho.

Mano Veterana

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¿Qué sería de este club sin “Tits” McGehee? Foto: Instagram de los Marlins.

Casey McGehee y Jeff Baker sacaron sendos conejos del sombrero en la novena, siendo fundamentales en la victoria por 6-5 de los Marlins sobre los St. Louis Cardinals.

Con Donovan Solano en primera y los peces abajo por una carrera, McGehee conectó un doblete a la derecha ante Trevor Rosenthal (BS/L, 0-4) para dejar todo en tablas. Baker, desde la banca, sentenciaría el marcador definitivo con un sencillo depositado en la izquierda. Esta es la 15ª victoria del año que sumamos tras remontar, además de la primera lograda tras ir abajo hasta el octavo episodio.

Christian Yelich también hizo lo suyo con el madero, reventando un bambinazo de tres rayitas en la sexta. Número siete del año para Tenbin Daho.

Estos buenos batazos ayudaron a camuflar otra horrible salida de Andrew Heaney, quien no ha justificado para nada la etiqueta de “mejor prospecto zurdo” que le pusieron tantos rankings. Sus números son descorazonadores tras cuatro salidas: tres derrotas, un ERA de 6.53 y cuatro vuelacercas permitidos en apenas 20 1/3 entradas.

Noveno Blanqueo

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Por un día, pudimos darnos la mano. Foto: Drew Hallowell (vía FishStripes).

Tras haber perdido siete de diez juegos en la última estadía como locales, los Marlins salieron a rehabilitarse en el camino, escenario que no ha sido nada cortés con ellos en lo que va del 2014. Pero se rehicieron bien ante Philadelphia y pintaron de blanco a los Phillies por 4-0.

Nathan Eovaldi (W, 5-3) lanzó 6 1/3 entradas, en las que sólo permitió cinco hits, un boleto y ponchó a dos. 12 de sus outs fueron con bolas altas. El cuarteto de Mike Dunn, A.J. Ramos, Kevin Gregg y Chris Hatcher se combinó para no permitir nada más hasta el final. Es la novena vez este año que dejamos en cero a un rival, además de la victoria número 100 de Mike Redmond como piloto de la nave.

También hay que destacar la notable contribución de Ed Lucas, quien inició una doble matanza fundamental para hundir los ánimos del local.

En la ofensiva, las carreras llegaron en los extremos del tablero. Casey “Tits” McGehee abrió los fuegos con un doblete que trajo un par a la registradora ante Roberto Hernández (L, 3-6); varios de ustedes lo conocían antes como “Fausto Carmona”. Reed Johnson y Derek Dietrich completarían la producción en la novena con un sencillo impulsor por cabeza.

Trece Histórico

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Christian Yelich conectó cuatro imparables para guiar a Miami en una noche de antología. Foto: L.M. Otero/AP (vía Yahoo! Sports).

Los Marlins se metieron a la historia por la puerta grande. Tras derrotar 8-5 a Texas anoche, sumaron 13 victorias consecutivas en juegos de interliga y empataron el récord histórico.

Desde el 12 de agosto de 2013 que la nave miamense no cede un duelo contra la Liga Americana; en esa ocasión Kansas City nos ganó 6-2.

Además, ningún otro club ha jugado tan bien como los peces en compromisos de interliga: Miami tiene 157 triunfos de por vida y su rendimiento del 52.7% es el mejor de la MLB.

All Hail the Miami Sun Sox!

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This one’s for you, buddy. Photo: Andrew A. Nelles/AP (via Yahoo! Sports).

  • Henderson Álvarez runs his scoreless streak to 26 innings but leaves the game with a hip injury after a terrible throw by Garrett Jones in the 6th: 0 points.
  • Jones atones for his error and ties the game with a sacrifice fly in the 8th; the Marlins score another run on a wild pitch moments later: 200 points.
  • The Sun Sox pull a 4-3 win in grand fashion and ruin the Cubbies’ bid for a perfect homestand: priceless.

There are some things money can’t buy. For everything else, there’s MasterCard (TM). And those old-time uniforms are just perfect! Maybe, like my tweep Marques McCoy said, they should be made our permanent kits.

Par de Cuatros

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Una lástima que no hayas durado más en la lomita, compadre. Foto: Alex Brandon/AP (vía Yahoo! Sports).

Miami tentó a la suerte y se llevó la serie corta ante los Nationals gracias a un par de mangas de cuatro carreras. Eso sí, como es costumbre, fue más doloroso de lo que estaba inicialmente presupuestado.

Luego de que Henderson “Nishimoto” Álvarez abandonara tras cinco innings en blanco -5 H, 0 BB, 2 SO- por problemas en su codo -parece que también lo agarró la epidemia-, Mike Redmond no halló mejor cosa que poner al peor relevista disponible en el montículo: Chris Hatcher -no sé por qué siguen dándole oportunidades que no merece-. El resultado fue predecible: Washington puso tres en la pizarra en la sexta y después lo empató en la séptima ante A.J. Ramos. En la octava, Mike Dunn hizo su mejor impresión de David Copperfield y sacó tres outs con las bases llenas. Taponazo de boca para muchos, entre los que me incluyo.

Algo que terminaría pesándole a los locales, ya que el juego se fue a muerte súbita. Ahí fue cuando la nave miamense tiró nuevamente el dado y sacó un cuatro. Casey McGehee reventó un lanzamiento de Adam Barrett a lo profundo del jardín izquierdo con las bases llenas para darnos la ventaja definitiva. Reed Johnson añadió dos más con un doblete a la derecha, ayudado por el hecho de que Jayson Werth simplemente no sabe fildear.

Steve Cishek permitió una carrera y dos imparables en la parte baja, pero no tuvo mayores problemas para sellar el resultado final de 8-5 y darnos nuestra primera barrida fuera del acuario.