Arranca el Segundo Tiempo

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Ya que hemos dejado atrás el aburrimiento mayúsculo del Juego de las Estrellas, los Marlins (44-50 tras la primera mitad) tienen que sacudirse la modorra y conectar varias victorias en fila si quieren seguir compitiendo en el Este de la Nacional.

Para ello, podrían inspirarse en estos Tachikomas y su perfecta coordinación a la hora de hacer… bueno, lo que sea que estén haciendo.

Habemus Segundo Seleccionado

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Imagen de archivo: Marc Serota/Getty (vía Zimbio).

No hay mal que por bien no venga, según dice el viejo y conocido refrán. Y Henderson “Nishimoto” Álvarez pudo sacarle el máximo beneficio: fue convocado al Juego de las Estrellas de este año luego de que Jordan Zimmermann se lesionara.

Es la primera vez que el venezolano asistirá al Clásico de Verano. Además, tendremos dos representantes por primera vez desde 2010, cuando Hanley Ramírez y Josh Johnson hicieron acto de presencia.

Esto es bueno por partida doble. Como ya dijimos, sus números eran más que merecedores de consideración para estar entre los elegidos. Además, lo hizo a costa de un jugador de los Nationals, uno de los cuatro equipos a los que odio con inquina.

Colgando del Último Strike

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Arrancando la victoria de las garras de la derrota. Foto: Matt York/AP (vía ESPN).

La cosa se veía mal. Muy mal. Perdiendo 1-0 ante los Diamondbacks en el segundo juego de la serie que se disputa en el Chase Field, los Marlins no tenían cómo arañarle una carrera a las escurridizas serpientes. A Vidal Nuño, recién llegado desde los Yankees, apenas le pudieron conectar tres imparables en siete entradas.

En la novena y con Addison Reed (L, 1-5) en la lomita para cerrar la puerta, Ed Lucas abrió la jugada con un boleto. Luego de que Casey “Tits” McGehee bateara un line-drive al centro que fue atrapado, poniendo fin a su racha de 14 partidos al hilo con al menos un hit, Marcell Ozuna tomó su turno pacientemente. Y cuando estaba colgando del último strike, reventó la pelota más larga de toda su carrera profesional.

Un cañonazo de 440 pies a pleno centro que daba vuelta la tortilla de forma definitiva y dejaba en el más absoluto desconcierto a los locales.

Brad Hand lanzó relativamente bien pese a irse sin decisión, permitiendo ocho hits y una carrera sucia en 6 1/3 capítulos. Ponchó a dos bateadores y caminó a otro par. Steve Cishek consiguó su salvamento número 20 sin problema alguno, mientras que Mike Dunn se llevó su séptima (!) victoria de la temporada.

Habemus Nuevo Ace

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Ha nacido un nuevo ídolo y un jugadorazo. Foto: Jeff Curry/USA Today Sports (vía FishStripes).

A estas alturas, todos los elogios a Henderson “Nishimoto” Álvarez se quedan cortos. Hoy tuvo otra excelente salida, permitiendo sólo una carrera en siete mangas ante todo un equipazo como son los Cardinals y guiando a los peces a un triunfo por 9-1. También se lució con el madero, aportando tres imparables en cuatro intentos. Ha bajado su ERA a 2.27, el tercer mejor registro en la Liga Nacional. Y como si todo eso fuera poco, los Marlins han ganado sus 10 últimas aperturas, estableciendo un nuevo récord de la franquicia en el proceso.

En lenguaje simple, el venezolano se ha transformado en el nuevo ace del club, llenando de excelente forma el sitio dejado por José “Sawamura” Fernández. Además, su habilidad en ambos lados del marcador -cosa rarísima en un pitcher profesional- lo hace ser la cosa más parecida que tenemos a Shōhei Ohtani: un arma de doble filo que tiene escasos puntos débiles.

Si Henderson Álvarez no es seleccionado para el Juego de Estrellas de este año, cerremos la puerta por fuera, quememos todo y redefinamos de una buena vez el sistema de calificaciones. He dicho.

Mano Veterana

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¿Qué sería de este club sin “Tits” McGehee? Foto: Instagram de los Marlins.

Casey McGehee y Jeff Baker sacaron sendos conejos del sombrero en la novena, siendo fundamentales en la victoria por 6-5 de los Marlins sobre los St. Louis Cardinals.

Con Donovan Solano en primera y los peces abajo por una carrera, McGehee conectó un doblete a la derecha ante Trevor Rosenthal (BS/L, 0-4) para dejar todo en tablas. Baker, desde la banca, sentenciaría el marcador definitivo con un sencillo depositado en la izquierda. Esta es la 15ª victoria del año que sumamos tras remontar, además de la primera lograda tras ir abajo hasta el octavo episodio.

Christian Yelich también hizo lo suyo con el madero, reventando un bambinazo de tres rayitas en la sexta. Número siete del año para Tenbin Daho.

Estos buenos batazos ayudaron a camuflar otra horrible salida de Andrew Heaney, quien no ha justificado para nada la etiqueta de “mejor prospecto zurdo” que le pusieron tantos rankings. Sus números son descorazonadores tras cuatro salidas: tres derrotas, un ERA de 6.53 y cuatro vuelacercas permitidos en apenas 20 1/3 entradas.

Extrañábamos Ganar Una Serie

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Nuestras felicitaciones a quien va a ser padre dentro de muy poco. Foto: Wilfredo Lee/AP (vía Yahoo! Sports).

Por primera vez desde el 9 de junio, Miami fue capaz de ganar dos partidos consecutivos. Ahora lo logró gracias a una blanqueada de 5-0 contra los Phillies para llevarse una importante serie.

Tom Koehler (W, 6-6) no tuvo problemas para maniatar a las piezas de museo, permitiendo sólo tres imparables y un boleto sobre seis excelentes entradas, ponchando a siete. El diestro, que usualmente se mete en toda clase de problemas al llegar al segundo tercio del juego, apagó dos incendios con corredores en tercera y sin outs. Después del partido, fue transferido a la lista de paternidad; su esposa, Ashley, está a punto de tener a su primer hijo.

La ofensiva se esparció un poco, pero otorgó apoyo suficiente para darle un colchón a Koehler. Donovan Solano abrió los fuegos con un sencillo en la cuarta ante Cole Hamels (L, 2-3), aprovechando al máximo una situación de bases llenas. En la quinta, dobletes de Ed Lucas y Casey McGehee dejaban las cosas 3-0 a favor de los peces. McGehee, dicho sea de paso, es el segundo jugador en nuestra historia que consigue 100 hits antes del Juego de Estrellas. Jarrod Saltalamacchia cerró la puerta por fuera con un cañonazo monumental de dos rayitas ante Mario Hollands en la octava.