Sacado de la KBO

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Guardamos lo mejor para el final, al parecer. Foto: Instagram de los Marlins.

Un partido que pareció sacado de la KBO de este año, dado el horrible nivel que mostró el pitcheo, fue el que disputaron los Marlins y Nationals en la segunda mitad del doubleheader de ayer.

Andrew Heaney, en su última salida del año, estuvo bien por debajo de lo que se esperaba. Sólo duró cuatro mangas, en las que cedió el mismo número de carreras y seis hits, con un boleto contra tres strikeouts. Brad Penny lo relevó y no lo hizo mucho mejor, dándole a los capitalinos dos rayitas y tres incontestables en 1 2/3 capítulos. Por su litro, A.J. Ramos lanzó una octava perfecta para llevarse su séptima victoria del año.

La nave miamense se encargó rápidamente del novato Taylor Hill (L, 0-1), quien fue zarandeado al tono de 10 hits y 7 carreras en 4 2/3 episodios. Destacaron un triplazo de tres carreras de J.T. Realmuto en la quinta y un sencillo impulsor de Casey “Tits” McGehee para abrir los fuegos nada más iniciar el partido.

Kike Hernández cerró todo con el primer Grand Slam de su carrera en la novena ante el relevista Craig Stammen, quien no pudo sacar un sólo out.

Miami llegó así a 77 victorias este año, quedando en un triple empate con los Braves y Mets por el segundo lugar de la división. Mi predicción original para los peces era de máximo 76 victorias y un tercer puesto. Esto habla volúmenes de lo mucho que ha madurado el plantel.

Sexto Partido en el Marlins Park

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Estas cosas son de las que quedan grabadas para siempre en la memoria.

Estas cosas son de las que quedan grabadas para siempre en la memoria.

El último juego en casa para los Marlins puede resumirse en un certero chilenismo: lo dimos vuelta.

Gracias a un rally de cuatro carreras y siete incontestables en la séptima entrada ante Jake Diekman (L, 5-5), en el que el golpe más duro fue un doblete de dos carreras de Casey McGehee, los peces lograron revertir un déficit de 4-2, llevarse la serie y condenar a Philadelphia a terminar en el sótano por primera vez desde el año 2000.

Tom Koehler (W, 10-10) no estuvo demasiado fino, permitiendo cuatro rayitas y siete hits en siete capítulos sobre la lomita. Ponchó a siete contra sólo una base por bolas. Su victoria le dio a Miami un trío de lanzadores con dobles dígitos en triunfos, uniéndose a Henderson Álvarez y Mike Dunn.

El set de tres partidos no vio un solo cuadrangular. La nave miamense anotó nueve carreras, contra seis de las piezas de museo que visten de rojo.

Mike Redmond y compañía cerraron su registro con 42 victorias y 39 derrotas en calidad de local. Al mismo tiempo, tienen marca de 4-2 en los juegos a los que he asisitido.

Como siempre, el público no estuvo a la altura. Sólo 24.259 forofos fueron contabilizados. Miami terminará, por novena vez en la última década, con el peor registro de asistencia de la Liga Nacional: 1.7 millones de espectadores. Al menos este pechito fue uno de ellos, representando al rincón más recóndito de Sudamérica.

Para terminar, les dejo mi clásica selección de fotografías. De ahora en adelante se viene el turisteo masivo; quizás verán una o dos crónicas sobre los diversos barrios de la ciudad.

Quinto Partido en el Marlins Park

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Miami's Fabulous Four.

Miami’s Fabulous Four. Yo soy el del jersey azul brillante.

Suerte dispar en comparación a la jornada del martes tuvieron los Marlins, asegurando su quinto año consecutivo con récord bajo .500 tras caer por 2-1 ante los Phillies.

Kike Hernández encabezó los esfuerzos de la nave, conectando un doblete impulsor y un triple en cuatro intentos al bat. Lamentablemente, la ofensiva miamense no pudo hacer mucho más contra un sólido Kyle Kendrick (W, 10-13), quien lanzó siete entradas y se dio el lujo de poner tres hits en la pizarra.

Brad Hand hizo lo que pudo con el nulo margen de error con el que contó: una carrera limpia permitida en siete capítulos, aunque caminó a tres contra dos strikeouts.

Un positivo para Miami fue el haber ganado un desafío de repetición instantánea en la novena entrada, en el que Casey McGehee recibió una barrida futbolística para registrar el primer out. No tengo la cifra exacta, pero Mike Redmond ha ganado, fácilmente, sobre el 80% de las repeticiones que ha pedido en 2014.

En este partido, conocí a dos grandes amigos con los que interactuaba hace tiempo por Twitter: Frederick Mena y Marques McCoy. Lo pasé espectacularmente bien con ellos, además de congeniar con otra espectadora frecuente: Patty Atkinson. En suma, una noche perfecta, que contó con el ingrediente añadido de ver el juego con el techo abierto.

Mañana será el último partido como locales, para el que se espera un lleno total. Como siempre, ahí estaremos para vivir la experiencia al máximo.

Cuarto Partido en el Marlins Park

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Redondeando un día perfecto. Foto: Instagram de los Marlins.

En mi primer compromiso en el Acuario desde el 2012, los peces necesitaron apenas dos carreras para llevarse el gato al agua ante los Phillies, dando un excelente inicio a nuestra última serie como locales.

La ofensiva vino con un sencillo de impulsor de Ed Lucas en la cuarta más un elevado de sacrificio de Casey McGehee un capítulo más tarde.

Henderson Álvarez (W, 12-6) no tuvo grandes problemas para maniatar a las piezas de museo, permitiendo cinco hits, un boleto y dos ponches sobre 7 2/3 entradas.

Cole Hamels (L, 9-8) compitió palmo a palmo con “Nishimoto” (7 IP, 7 H, 2 ER, 1 BB, 4 SO), pero lo condenó el nulo apoyo ofensivo.

Quisiera destacar también el cometido defensivo de Kike Hernández, quien se inscribió con siete -sí, siete- atrapadas como jardinero central, incluyendo la neutralización de cohetes bateados por Ryan Howard y Marlon Byrd.

La victoria de ayer asegura que la nave miamense terminará este año con récord positivo en casa. Y hablando de marcas, Miami tiene foja de 3-1 en los partidos que he presenciado en vivo.

Aquí les dejo, con todo cariño, una selección de fotos que hice durante el partido.

Día D Mk. II

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Vista del Aeropuerto Internacional de Miami (IATA: MIA). Foto: Wikimedia Commons.

Han pasado casi dos años desde que escribí un post catalogado bajo “Cámara Viajera”. Pero el asunto, damas y caballeros, es que a las 22:30 horas de Chile inicio mi segunda travesía a Miami para cobrarme unas merecidas vacaciones. Por lo tanto, las crónicas de viaje serán tema dominante en el blog durante estos días.

Por si le interesa, estaré en el Acuario para la última serie como locales, en la que nos mediremos a los Phillies.

Se Acabó Todo

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Esto de nadar para morir en la orilla llega a ser aburrido, si me lo preguntan. Foto: Yahoo! Sports.

Aguantamos hasta anoche.

Luchamos como nunca durante cuatro meses larguísimos como letanía de torturados condenados al infierno, a pesar de no contar con José Fernández ni Giancarlo Stanton.

Durante seis mangas del sábado 20 de septiembre, íbamos ganando 2-0.

Pero el peso de la realidad pudo más y la derrota por 3-2 ante Washington selló de forma oficial nuestra eliminación matemática de la postemporada.