Rompiendo la Modorra

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Otro día en el que podemos mirar al cielo y sonreír. Foto: Instagram de los Marlins.

Marcell Ozuna, quien venía con una mala racha de 16 at-bats consecutivos sin conectar un hit, se vistió de héroe anoche ante los Arizona Diamondbacks, conectando el doblete ganador en la décima entrada ante Bradin Hagens (L, 0-1), quien hacía su debut en las Ligas Mayores.

Fue nuestra 22ª victoria por medio de la remontada esta temporada, así como la 30ª que se decide por una carrera. Con 41 partidos por jugar, ya hemos llegado a 60 triunfos el 2014. El año pasado alcanzamos esa cifra inmediatamente después de sumar 100 derrotas.

Brad Penny, en su primer partido de por vida en el acuario, se paseó por la cuerda floja, permitiendo cuatro carreras y cinco imparables en el mismo número de mangas, con tres boletos y tres ponches. El relevo estuvo soberbio y Mike Dunn lanzó los dos últimos episodios en blanco para convertirse en el primer relevista miamense en llegar a diez victorias en una temporada. El récord anterior era de nueve, compartido por Robb Nen (1997) y Edward Mujica (2011).

A nivel global, el último relevista con dobles dígitos en juegos ganados que recordaba era Masafumi Hirai, quien puso registros de 15-5, ERA de 2.32 y 27 salvamentos en 1995 con Orix.

Hasta Nunca, Viejo

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El paso del dominicano por Miami sólo puede definirse como un fracaso total, completo y absoluto. Foto de Archivo: Steve Mitchell/USA Today (vía FishStripes).

Quienes pensaron desde el día 1 que fichar a Rafael Furcal fue la peor decisión del último año pueden levantar la cabeza con orgullo: el veterano infielder pasará por el quirófano la próxima semana, poniendo punto final a su decepcionante intento de reestablecerse en las Ligas Mayores.

Se suponía que Furcal que iba a ser nuestro segunda base titular, primer bate en la alineación y una fuente de experiencia para los jóvenes. Todo eso quedó en nada: sólo jugó nueve partidos con Miami y estuvo dos veces en la lista de lesionados, compilando una horrible línea de .171/.216/.229 en 35 at-bats

Pensar que tenemos que pagarle US$3.5 millones por prácticamente calentar la banca… Yo lo habría hecho diez mil veces mejor y cobrando el mínimo.

Damas y Caballeros, Jarred Cosart

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Jarred Cosart no tuvo miedo y le ganó la partida al mejor lanzador de la Liga Nacional. Foto: Lynne Sladky/AP (vía Yahoo! Sports).

Haber tenido que saltarse su última salida no afectó en lo más mínimo a Jarred Cosart. El más reciente miembro de la rotación de los Marlins salió a jugarle de tú a tú a un baluarte como Adam Wainwright y terminó bailando con la niña bonita: sólo permitió tres hits y un boleto en siete entradas para blanquear a St. Louis por 3-0.

Toda la ofensiva de Miami llegó en la cuarta entrada, producto de un sencillo impulsor de Jarrod Saltalamacchia y un soberbio cuadrangular de Donovan Solano contra el poste de foul del jardín izquierdo. Wainwright (L, 14-7) laboró siete mangas, ponchando a cuatro contra un boleto y permitiendo siete imparables.

Con esta victoria, la nave multicolor quedó un juego por debajo de .500 y ahora se prepara para ir por la barrida.

A Cañonazos También Se Gana

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Hola, soy Giancarlo Stanton y mis cuadrangulares desafían las leyes de la física. Foto: Rob Foldy (vía FishStripes).

Qué duda cabe de que Giancarlo Cruz-Michael Stanton está teniendo un año extraordinario, como si quisiera forzar ya mismo a Jeffrey Loria a ofrecerle un contrato del tamaño del Everest. Ayer se despachó dos vuelacercas monumentales ante Shelby Miller (L, 8-9) para guiar a los Marlins a un triunfo por 6-5 ante los St. Louis Cardinals. El primero fue una auténtica joya y el segundo… todavía no aterriza. Dicen que va hacia Santiago de Chile a velocidad supersónica; ojalá no se haya olvidado de su pasaporte.

Stanton tiene, en esta temporada, siete cuadrangulares medidos en más de 450 pies de distancia. Ningún otro club en la MLB tiene más de dos que cumplan dicho requisito.

Tom Koehler sudó un poco, pero pudo sumar su octavo triunfo del 2014 tras ceder tres carreras en cinco entradas. Steve Cishek también hizo un poco de historia tras salvar su 30º juego y unirse a “Leo Núñez” como los únicos cerradores en la historia de los peces en registrar múltiples campañas con 30 o más rescates.

Una Década Después…

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Bienvenido, viejo. Se te echaba de menos por SoFla. Foto: David Kohl/USA Today Sports (vía FishStripes).

…Brad Penny volvió a vestir el uniforme de los Marlins, lanzó cinco entradas decentes y ganó su primera salida de la temporada. Victoria número 120 de por vida para el diestro, campeón con los peces en ese mágico 2003 y cuya última aparición en la MLB fuera hace dos años, defendiendo los colores de San Francisco.

Lanzallamas en el GABP

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Foto: Al Behrman/AP (vía Yahoo! Sports).

A veces desearía que Steve Cishek fuera más como Mariano Rivera o Seung-Hwan Oh cuando viene a salvar partidos: tres outs instantáneos y buenas noches los pastores.

Cierto es que consiguió su salvamiento número 28 del año, pero no sin antes subirnos la presión a todos cuando permitió a los Cincinnati Reds ponerse a una carrera de distancia nada más comenzar la novena. Sin embargo, ponchó a Zack Cozart con corredores en las esquinas para sellar el 2-1 definitivo a favor de Miami.

Nathan Eovaldi (W, 6-6) ganó su primer partido desde el 23 de junio. Permitió cinco hits y ponchó a seis en ocho excelentes mangas; su recta llegó a tocar 99 millas por hora varias veces. Da gusto que haya recuperado el ritmo luego de cinco horribles salidas tras ser padre por primera vez.

El apoyo ofensivo para nuestro lanzallamas vino gracias a un elevado de sacrificio de Jarrod Saltalamacchia en la sexta manga más otro bambinazo monumental de Giancarlo Cruz-Michael Stanton en la séptima. Ambas carreras fueron concedidas por el diestro Mike Leake (L, 9-10).

Final Tardío y Previsible

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No sacas nada con ocultarte tras la toalla, muchachito. Todos sabemos qué eres en realidad: un absoluto fracaso. Foto: Steve Mitchell/USA Today (vía MarlinManiac).

En algo que no sorprendió a absolutamente nadie, los Marlins decidieron ponerle fin al experimento fallido llamado Jacob Turner, cortándolo hoy del plantel titular tras otra decepcionante temporada.

Este año pasó de abridor a relevista y nuevamente a la rotación sin experimentar mejoría. En partes de tres campañas, cerró su registro en Miami con un abismal récord de 8-19, ERA de 4.41 y WHIP de 1.86 en 47 partidos. Este tipo, como recordarán, fue la pieza principal que recibimos en el canje de Aníbal Sánchez y Omar Infante y terminó convertido en una decepción de la peor especie. Otra prueba de que lo que importa no es el “potencial”, sino los fríos números que puedas poner en los registros como jugador de la MLB.

Turner tuvo muchas oportunidades -demasiadas, si me lo preguntan- y las arruinó todas. Nunca mereció ninguna de ellas; hasta mi abuela de 80 años lanzaría mejor. La nave miamense debió haberlo dejado a merced de los tiburones hace tiempo y seguir su camino. Ahora ya no es miembro. Pero el daño que este imitador de Chris Volstad -otro nombre con resultados atroces a todo nivel- causó a nuestro récord es irreversible.