Adiós al Tomahawk

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Los Braves se fueron a negro en todo sentido. Foto: J. Pat Carter/AP (vía Yahoo! Sports).

Por primera vez desde 2009, los Marlins derrotaron a Atlanta en la serie anual entre ambos clubes, llevándose el gato al agua por 10 juegos a 9. Todo ello gracias a nuestro 15º blanqueo de la temporada y la 40ª victoria en el Acuario.

Brad Hand (W, 3-6) sólo permitió cinco hits y eliminó a tres por la vía del strikeout en seis entradas, empleando apenas 74 lanzamientos para acabar su turno. Chris Hatcher, Mike Dunn y A.J. Ramos se combinaron para recorrer el resto del camino de forma perfecta.

Julio Teherán (L, 13-11) no pudo salir de la sexta manga; la nave miamense lo laceró con cuatro rayitas y ocho imparables en 5 2/3 capítulos. Jarrod Saltalamacchia impulsó un par de carreras con un elevado de sacrificio y un sencillo. Donovan Solano duplicó la ventaja y Marcell Ozuna cerró el 4-0 final con un doblete raso al 右中間. Es la primera vez que el diestro colombiano cedió un partido ante Miami en lo que lleva de carrera.

No podría cerrar este post sin señalar que los Marlins tuvieron de hijo a Freddie Freeman todo el año, limitando al primera base de los Braves a 10 hits en 74 at-bats (.135). Es el promedio de bateo más bajo jamás registrado contra los Marlins en toda la historia, superando al .150 (9 de 60) de Carlos Delgado en 2008.

Baterías de Larga Duración

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Brad Hand le está dando bastante que pensar a Mike Redmond con sus últimas actuaciones. Foto: Patric Schneider/AP (vía Yahoo! Sports).

La nave miamense tuvo un buen inicio de serie en la ciudad de la exploración espacial, propinándole un lindo blanqueo a los Astros.

Brad Hand (W, 2-2) volvió a estar intratable, permitiendo sólo tres hits, dos pases libres y cuatro ponches en 7 1/3 entradas. Bryan Morris y Steve Cishek no tuvieron problemas para completar el resto de la ruta.

El único registro ofensivo vino en la séptima manga y por cuenta del peor bateador de la última década según todas las estadísticas habidas y por haber. Jeff Mathis conectó un doblete al jardín izquierdo en el primer lanzamiento ante Dallas Keuchel (L, 9-7), trayendo al plato a Jarrod Saltalamacchia y Adeiny Hechavarría.

Mucho ojo al siguiente dato: desde que volvió a la rotación, Hand tiene registro de 2-1 y un ERA de 2.42 en sus últimas cinco salidas. Por segundo partido consecutivo tiró al menos siete episodios. Indudables pasos de gigante para un pitcher que, hasta la temporada pasada, no tenía de dónde afirmarse para seguir en el béisbol profesional.

Doble Milagro

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Hola, soy Casey McGehee y me da lo mismo conectar bambinazos o no. Foto: Wilfredo Lee/AP (vía Yahoo! Sports).

Cuando uno es escéptico, en especial por cómo ha marchado Miami en los últimos juegos, cosas como las que vimos ayer en el Acuario tienden a mover un poco el tablero.

Brad Hand (W, 1-2) se anotó su primera victoria como abridor desde el 2011 -en esa ocasión derrotó a los entonces horribles Astros de Houston-, lanzando siete entradas en las que limitó a San Francisco a dos carreras y seis imparables, con un boleto y cuatro strikeouts. Empleó 96 lanzamientos en su faena, con 64 strikes. Un milagro de los grandes, señoras y señores.

El otro llegó a manos de Casey McGehee, quien se llevó la cerca por primera vez desde el 10 de mayo. Ese cuadrangular de dos vueltas que le conectó a Tim Lincecum (L, 9-6) en la primera manga rompió una sequía de 58 partidos para “Hits” en dicha categoría.

Adeiny Hechavarría cerraría el 3-2 definitivo en la séptima al cruzar el plato luego de un wild pitch de Lincecum. Steve Cishek se anotó su salvamento número 21 en 24 oportunidades.

Colgando del Último Strike

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Arrancando la victoria de las garras de la derrota. Foto: Matt York/AP (vía ESPN).

La cosa se veía mal. Muy mal. Perdiendo 1-0 ante los Diamondbacks en el segundo juego de la serie que se disputa en el Chase Field, los Marlins no tenían cómo arañarle una carrera a las escurridizas serpientes. A Vidal Nuño, recién llegado desde los Yankees, apenas le pudieron conectar tres imparables en siete entradas.

En la novena y con Addison Reed (L, 1-5) en la lomita para cerrar la puerta, Ed Lucas abrió la jugada con un boleto. Luego de que Casey “Tits” McGehee bateara un line-drive al centro que fue atrapado, poniendo fin a su racha de 14 partidos al hilo con al menos un hit, Marcell Ozuna tomó su turno pacientemente. Y cuando estaba colgando del último strike, reventó la pelota más larga de toda su carrera profesional.

Un cañonazo de 440 pies a pleno centro que daba vuelta la tortilla de forma definitiva y dejaba en el más absoluto desconcierto a los locales.

Brad Hand lanzó relativamente bien pese a irse sin decisión, permitiendo ocho hits y una carrera sucia en 6 1/3 capítulos. Ponchó a dos bateadores y caminó a otro par. Steve Cishek consiguó su salvamento número 20 sin problema alguno, mientras que Mike Dunn se llevó su séptima (!) victoria de la temporada.

Espolonazo a los Frailes

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Si esto es un sueño, déjenme seguir durmiendo. Foto: Instagram Oficial del Club.

¿A quién no le gustan los viernes por la noche? Un descanso en la terraza a media luz, la bebida preferida, algo para picar y béisbol en TV, radio o a través de Internet. Las cálidas y furiosas aguas del Marlins Park fueron demasiada resistencia para el nado de los Padres de San Diego. Continuar leyendo

¡Aplausos!

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Todo salió a pedir de boca en nuestro primer partido del 2014. Foto: Lynne Sladky/AP (vía Yahoo! Sports).

La mayor entrada en la historia del Marlins Park, correspondiente a 37.116 espectadores, presenció un espectáculo del primer nivel durante nuestra Noche Inaugural. Dan Marino, el legendario quarterback de los Dolphins con el número 13 en su espalda, hizo el primer lanzamiento ceremonial. Continuar leyendo

Historia Grande en Ciudad de Panamá

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El público no fue defraudado. Se le prometió un espectáculo y lo tuvo.

El público no fue defraudado. Se le prometió un espectáculo y lo tuvo.

Un no-hitter es algo raro de ver en el béisbol, sin importar el nivel de competencia. Pero un no-hitter combinado lo es aún más.

Anoche, ante un Estadio Rod Carew lleno hasta la bandera, cuatro lanzadores de los Marlins hicieron la gracia: Brad Hand, Steve Cishek, A.J. Ramos y Arquímedes Caminero silenciaron a los Yankees de Nueva York. Continuar leyendo