
Sean West parecía estar para cosas grandes, pero terminó como muchos otros prospectos de la nave: en el tarro de la basura.
Justo cuando me estaba quejando de lo lento que iba el mes de enero en relación a noticias acerca de los Marlins, me topé con esta pieza de Juan C. Rodríguez en el Sun-Sentinel. De ella rescato una cita particularmente interesante:
Los Marlins tuvieron cinco de las primeras 44 selecciones en el draft amateur de 2005. Las invirtieron todas en pitchers. ¿Cuántos de ellos siguen todavía en la organización?
Cero.

Un adagio bien conocido dice que no existe esa cosa que denominan “mala publicidad”.

