Completamos la Vuelta

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La vida suele darte esta clase de bofetadas, mi querido Henderson. Foto: Mitchell Layton (vía FishStripes).

El año pasado, tuvimos un final de ensueño cuando Henderson “Nishimoto” Álvarez lanzó un no-hitter contra los Detroit Tigers en el último día de la temporada. Y como si el argumento hubiera sido escrito por la mayor de las ironías, Miami se vio en el lado equivocado de un no-no un año después.

Sólo Justin Bour -boleto- y Garrett Jones -tercer strike dejado caer- pudieron ponerse en base ante un excepcional Jordan Zimmermann (W, 14-5), quien ponchó a 10 bateadores en camino a hacer historia. Es el primer no-hitter lanzador por un capitalino en la breve historia de la franquicia.

Un error, más conocido como el cuadrangular solitario que concedió a Ian Desmond en la segunda manga, condenó a “Nishimoto” (L, 12-7) a bailar con la fea. A pesar de permitir 11 incontestables, el venezolano registró tres strikeouts y no dio pases libres.

Raya para la suma, Miami termina la temporada en el cuarto puesto de la División Este y con récord de 77-85. Es nuestra quinta temporada al hilo con marca bajo .500, pero la primera desde 2011 en la que evitamos el sótano. Ganamos 15 partidos más que el 2013 y estuvimos compitiendo hasta los últimos suspiros del calendario. Y todo esto sin contar con José “Sawamura” Fernández desde mayo o Giancarlo Cruz-Michael Stanton desde el 11 de septiembre pasado.

Sacado de la KBO

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Guardamos lo mejor para el final, al parecer. Foto: Instagram de los Marlins.

Un partido que pareció sacado de la KBO de este año, dado el horrible nivel que mostró el pitcheo, fue el que disputaron los Marlins y Nationals en la segunda mitad del doubleheader de ayer.

Andrew Heaney, en su última salida del año, estuvo bien por debajo de lo que se esperaba. Sólo duró cuatro mangas, en las que cedió el mismo número de carreras y seis hits, con un boleto contra tres strikeouts. Brad Penny lo relevó y no lo hizo mucho mejor, dándole a los capitalinos dos rayitas y tres incontestables en 1 2/3 capítulos. Por su litro, A.J. Ramos lanzó una octava perfecta para llevarse su séptima victoria del año.

La nave miamense se encargó rápidamente del novato Taylor Hill (L, 0-1), quien fue zarandeado al tono de 10 hits y 7 carreras en 4 2/3 episodios. Destacaron un triplazo de tres carreras de J.T. Realmuto en la quinta y un sencillo impulsor de Casey “Tits” McGehee para abrir los fuegos nada más iniciar el partido.

Kike Hernández cerró todo con el primer Grand Slam de su carrera en la novena ante el relevista Craig Stammen, quien no pudo sacar un sólo out.

Miami llegó así a 77 victorias este año, quedando en un triple empate con los Braves y Mets por el segundo lugar de la división. Mi predicción original para los peces era de máximo 76 victorias y un tercer puesto. Esto habla volúmenes de lo mucho que ha madurado el plantel.

Se Acabó Todo

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Esto de nadar para morir en la orilla llega a ser aburrido, si me lo preguntan. Foto: Yahoo! Sports.

Aguantamos hasta anoche.

Luchamos como nunca durante cuatro meses larguísimos como letanía de torturados condenados al infierno, a pesar de no contar con José Fernández ni Giancarlo Stanton.

Durante seis mangas del sábado 20 de septiembre, íbamos ganando 2-0.

Pero el peso de la realidad pudo más y la derrota por 3-2 ante Washington selló de forma oficial nuestra eliminación matemática de la postemporada.

Que Pase La Sexta

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Hola, soy Henderson Álvarez y cualquier cosa que hagan para intentar ganarme no sirve de nada. Foto: Instagram de los Marlins.

Tras un mes de junio para el olvido, los Marlins descarrilaron y parecía que hasta ahí llegaba nuestra temporada. Sin embargo, la nave miamense ha estado prendidísima desde el inicio de la segunda mitad, ganando nueve de sus últimos diez partidos y el sexto en fila, poniendo a Mike Redmond y sus tropas de vuelta en la línea de .500. Ya pueden quitarnos de la lista de “vendedores apresurados porque no se les caiga el estadio encima”, señoras y señores.

Henderson “Nishimoto” Álvarez (W, 8-5) tuvo otra excelente presentación, aunque con no poco susto: llenó las bases sin outs en la segunda pero salió ileso. Se reagrupó, eso sí, de forma excelente, trabajando siete entradas en las que cedió cero carreras, tres imparables y cuatro boletos contra el mismo número de ponches. Bryan Morris, Mike Dunn y Steve Cishek (27 SV) completaron el blanqueo.

La ofensiva llegó en las postrimerías. Giancarlo Stanton abrió los fuegos con un sencillo impulsor en la sexta ante Stephen Strasburg (L, 7-9), la única rayita que cedería el Golden Boy capitalino en siete respetables episodios. Christian Yelich puso el 2-0 con un doblete a la izquierda en la octava concedido por Jerry Blevins y cruzó poco después el plato luego de otro batazo de Stanton ante el mismo zurdo.

The Surrogate Mother of All Comebacks

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Never count the Feesh out of any game. The specters of 2013 are long gone. Photo: Marlins’ Official Instagram Account.

  • Nathan Eovaldi struggled from the get-go, allowing six runs -five of them earned- in 5 1/3 frames: 0 points.
  • Mike Dunn wins his team-best 8th game of the year after hurling a scoreless 9th inning : 100 points.
  • The Marlins pull an ace from their sleeves, score four runs in the 9th, make Rafael Soriano (L, 2-1) blow the save and beat Washington 7-6 after trailing 6-0: Priceless. Absolutely priceless.

There are some things money can’t buy. For everything else, there’s MasterCard. This comeback was totally thrilling, only second to the biggest in Marlins history: a 14-7 win against Arizona on July 10, 2009 after trailing 7-0.

Habemus Segundo Seleccionado

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Imagen de archivo: Marc Serota/Getty (vía Zimbio).

No hay mal que por bien no venga, según dice el viejo y conocido refrán. Y Henderson “Nishimoto” Álvarez pudo sacarle el máximo beneficio: fue convocado al Juego de las Estrellas de este año luego de que Jordan Zimmermann se lesionara.

Es la primera vez que el venezolano asistirá al Clásico de Verano. Además, tendremos dos representantes por primera vez desde 2010, cuando Hanley Ramírez y Josh Johnson hicieron acto de presencia.

Esto es bueno por partida doble. Como ya dijimos, sus números eran más que merecedores de consideración para estar entre los elegidos. Además, lo hizo a costa de un jugador de los Nationals, uno de los cuatro equipos a los que odio con inquina.

Par de Cuatros

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Una lástima que no hayas durado más en la lomita, compadre. Foto: Alex Brandon/AP (vía Yahoo! Sports).

Miami tentó a la suerte y se llevó la serie corta ante los Nationals gracias a un par de mangas de cuatro carreras. Eso sí, como es costumbre, fue más doloroso de lo que estaba inicialmente presupuestado.

Luego de que Henderson “Nishimoto” Álvarez abandonara tras cinco innings en blanco -5 H, 0 BB, 2 SO- por problemas en su codo -parece que también lo agarró la epidemia-, Mike Redmond no halló mejor cosa que poner al peor relevista disponible en el montículo: Chris Hatcher -no sé por qué siguen dándole oportunidades que no merece-. El resultado fue predecible: Washington puso tres en la pizarra en la sexta y después lo empató en la séptima ante A.J. Ramos. En la octava, Mike Dunn hizo su mejor impresión de David Copperfield y sacó tres outs con las bases llenas. Taponazo de boca para muchos, entre los que me incluyo.

Algo que terminaría pesándole a los locales, ya que el juego se fue a muerte súbita. Ahí fue cuando la nave miamense tiró nuevamente el dado y sacó un cuatro. Casey McGehee reventó un lanzamiento de Adam Barrett a lo profundo del jardín izquierdo con las bases llenas para darnos la ventaja definitiva. Reed Johnson añadió dos más con un doblete a la derecha, ayudado por el hecho de que Jayson Werth simplemente no sabe fildear.

Steve Cishek permitió una carrera y dos imparables en la parte baja, pero no tuvo mayores problemas para sellar el resultado final de 8-5 y darnos nuestra primera barrida fuera del acuario.